Pensamiento Corporal
Masajes
Con más de 20 años de trabajo clínico, Ariel Sicorsky logró
integrar diferentes técnicas y modelos corporales para lograr
un masaje que opera y armoniza los diferentes niveles en
que se expresa el Cuerpo-Mente.
Nai Mu, La Práctica del Vacio. Comienza en Mayo.
A Partir de Mayo del 2012 comenzamos con la práctica de Nai Mu. Nai Mu es una práctica corporal basada en principios taoistas y budistas.
Pa Kua. los Martes de 20 a 22 hs
Retomamos las clases de Pa Kua, los martes 20 a 22 hs.
Chi Kung de la Voz- Proximo Taller Sabado 19 de Mayo 2012
El Chi Kung (maestría en la energía) de la voz, utiliza la
vibración de la voz para "despertar" cada parte del cuerpo,
cada músculo...
Obras
Texto sobre Terapias CorporalesEsferas
El hombre se sienta en la orilla de un bosque, de un río, de una avenida. El sabe, sin embargo que, mas allá del lugar físico en el que se encuentre, se esta sentando en medio de la nada. Sus ojos se entrecierran y entre la madeja confusa de las emociones y de los pensamientos, comienza a abrirse paso su respiración. Lentamente, las impresiones de lo cotidiano van desvaneciéndose, deshilachándose, del mismo modo en que las imágenes de los sueños parecen dormirse cuando llega la mañana, y en su lugar va quedando la respiración, el pulso cada vez más profundo y secreto de la respiración. El hombre se siente como si estuviera en la deriva de una barca meciéndose en las olas del mar, una vez... y otra, y otra.
Este proceso, como todas las cosas, tiene un nombre: meditación. Pero no en el sentido en que Descartes, Husserl y todo el occidente nombraron “meditación”, no como el pensar alrededor de un tema en particular. Oriente (aquello que llamamos Oriente) conoce bajo ese nombre a una practica del todo distinta cuya finalidad es despejar todo lo que de uno interfiere en el contacto directo con Dios y devenir uno mismo la divinidad (los hindúes admiten este proceso) o, mas cercano al modo del Zen, desapegar la mente y los sentidos de los objetos o fenómenos en los que han quedado fijados, dada la pregnancia natural de la mente, para que puedan volver al mundo de un modo mas fluido y percibir así, finalmente, ya no los contenidos propios, sino el mundo.
El hombre, sentado en la nada, en un “instante de eternidad”, se mece en las olas de su respiración. Cuando era niño, su respiración era un amplio y fluido juego del que participaba cada parte de su cuerpo, un juego que cambiaba a cada instante, y que asistía de toda su risa, de todo su llanto, de su entresueño, de su mirar absorto. Sin embargo ahora, cunando esta sentado en las orillas de la nada, su respiración tiene límites, zonas oscuras, perdidas, olvidadas. Zonas que perdieron flexibilidad y resisten, que han quedado rígidas, que no respiran.
Nudos diferenciados en la trama del cuerpo. ¿Cuando fue que esos nudos se formaron? ¿De que están hechos?
El cuerpo y la historia
Diana llega al trabajo corporal con la intención de desplegar su pecho y sus hombros, que están rígidos y de tanto doler ya no duelen. A través del masaje, el yoga y el Chi Kung las diferentes capas musculares comienzan a recobrar su flexibilidad, y los huesos pueden reubicarse en posiciones más cómodas, más económicas y más ecológicas. Y acompañando este proceso, Diana empieza a recordar sucesos de su vida que habían permanecido en el olvido desde el momento en que habían ocurrido, 25 años atrás, cuando ella contaba sólo con seis años de edad. Así, se ve asaltada por las imágenes de esa época lejana. El patio y la parra de la casa de su abuela, la soledad de las siestas, un corredor largo de baldosas dormidas y una angustia sin nombre, junto con mil detalles, desfilan delante de sus ojos, cargados de la misma emoción que bañó, como una lluvia fría, aquellos eventos perdidos. Diana, por un extraño hechizo que desafía el concepto de tiempo, revive esos eventos y vuelve a tener esos tiernos seis años. El mismo escalofrío le recorre la espina dorsal desde la entraña hasta la nuca, la respiración se entrecorta y los hombros se elevan como entonces. Solo que ahora, en el marco del trabajo corporal, ella puede tomar distancia y enfrentarse a ese recóndito bagaje de su historia desde un nuevo lugar, actualizando aquellas leyes que habían quedado instauradas en esos primeros tiempos, y habían seguido rigiendo, invisibles, de algún modo, su destino.
Cuerpo e historia, músculos e imágenes, emociones y órganos, se traman de un modo tan curioso que sería imposible determinar donde empieza uno y donde termina el otro. A lo largo del proceso, los hombros y el pecho de Diana se relajan y recobrando su movilidad vuelven a danzar libremente como una parte más de su cuerpo. Y lo mismo ocurre con su historia. Aquellos recuerdos olvidados pasan a formar parte de su repertorio de memorias.
Otoño
Podemos pensar el cuerpo como una esfera que vibra y además pulsa (por efecto de los diferentes ritmos internos, como el respiratorio y el cardiaco). Podemos pensar también que las diferentes experiencias que vamos atravesando, y que nos van afectando, dejan impresa su huella, cual si el cuerpo fuese una placa fotográfica en la cual algo del transcurrir queda congelado, entramado en las fibras musculares, en los nervios, en los huesos. La esfera corporal entonces se va achatando aquí, frunciendo allí, dejando de pulsar más allá.
Las meditaciones estáticas y las meditaciones en movimiento (como el Tai Chi, el Pa Kua y otras prácticas concientes), propician el movimiento de las memorias y emociones estancadas. El hombre que está sentado, en medio de la nada, puede ver cómo esos pensamientos, emociones y recuerdos que habían quedado escrachados en su cuerpo-mente, al movilizarse sus fibras y recuperar el caudal de su respiración, pasan en frente de sí, como si fueran nubes, como las hojas del otoño, permitiéndole reintegrar su historia en el presente, y estar más en contacto con su potencia.
"Seres del Agua "Fotografía, Brasil
"Seres da Agua" Brasil e Argentina, de Ariel Sicorsky
en el Memorial de América Latina, Sao Paulo,
Septiembre-Octubre 2010
Muestra "Seres del Agua" Palacio de las Aguas, Bs As.
Muestra "Seres del Agua", Palacio de las Aguas, Buenos Aires, Argentina, del 11 al 29 de Julio 2011
